Una historia que vive en el teléfono

El vertical drama es una forma de narración guionada pensada para vivir en el teléfono. Cada serie está compuesta por episodios cortos, habitualmente de uno a tres minutos, grabados en vertical para ocupar la pantalla sin bandas negras. Cada episodio está escrito, dirigido e interpretado como en una serie tradicional, solo remodelado para la forma en que la gente ve hoy.

La idea es sencilla. Las historias ocurren en momentos cortos y concentrados. El espectador abre una serie mientras espera el autobús, mira dos o tres episodios, vuelve unas horas después y mira otros dos o tres. Al final de la semana ha visto una temporada entera sin haber tenido nunca la sensación de haber sacado tiempo para ello.

Cómo está hecho un episodio

Un episodio de vertical drama abre con un gancho en los primeros segundos, desarrolla un pequeño paso de la historia y cierra en un punto que hace difícil saltarse el siguiente. Una serie completa suele contar con sesenta o más episodios así. Los primeros suelen ser gratuitos, una manera de dar la bienvenida a la audiencia. Los siguientes se ven mediante pequeñas compras dentro de la app o una suscripción, igual que ya funcionan la economía de la música en streaming y la de las apps.

Donde ya está el público

La audiencia del vertical drama no es nueva. Son las mismas personas que ya pasan tiempo en el teléfono por la noche, en el trayecto, en las pausas. Lo nuevo es que ahora esos momentos tienen ficción guionada pensada específicamente para ellos, en lugar de clips cosidos o series hechas para una pantalla de televisión y luego recortadas.

La primera ola de espectadores tuvo entre veinte y treinta años, pero el formato ha llegado discretamente a públicos más adultos, especialmente en géneros como drama familiar y romance. Lo que los une no es la edad sino la preferencia por historias que encajan en el ritmo de cómo viven.

El espacio para los creadores independientes

Como un vertical drama se puede producir con un equipo pequeño y una dirección creativa clara, el formato es inusualmente abierto a productores, creadores y filmmakers independientes. No hace falta un contrato con un estudio ni un gran presupuesto para hacer algo que la gente quiera ver. Hace falta una buena historia, la paciencia de rodar muchos episodios cortos en lugar de uno largo, y un lugar donde el trabajo pueda verse y remunerarse.

Por qué construimos Dramaloft

Construimos Dramaloft porque muchos creadores independientes nos hacían la misma pregunta: dónde publico mi vertical drama, mantengo los derechos y gano con la audiencia que lo ve. No veíamos una respuesta sencilla, así que empezamos a construirla. Dramaloft funciona como debería funcionar una plataforma de streaming: subes, la gente mira y el valor de esas visualizaciones vuelve a ti.

Si eres productor, creador o filmmaker pensando en el vertical drama, el resto del blog recorre el lado práctico. Cuando tu serie esté lista puedes solicitar publicar en Dramaloft y revisaremos tu trabajo.